martes. 05.03.2024

Las decisiones agrícolas de este año servirán de referencia para la aplicación de la nueva PAC que entra en 2023.

Por ello Castilla-La Mancha amplió el plazo de la solicitud única de la Política Agraria Común hasta el 16 de mayo para facilitar a los agricultores y ganaderos de la región, que puedan llevarla a cabo en tiempo y forma.

Se ha permitido la siembra excepcional en esta campaña de los barbechos obligatorios para poder cobrar la subvención un año normal. Debido a las necesidades de materias primas europeas en un momento en el que el suministro de algunas como cereales, soja o torta de girasol se ha visto comprometido por la demanda mundial y la guerra de Ucrania.

Estas tierras de barbechos han salido al rescate del aceite de girasol, realizándose la siembra hasta la mitad de mayo.

Más allá de la guerra, están las consecuencias en la economía, por ello la Unión Europea el pasado marzo tomó medidas contundentes mostrando su resiliencia para controlar la inflación alimentaria.

Estamos en la última campaña del tiempo transitorio, ya que el próximo año entra en vigor el Plan Estratégico Nacional de la PAC 2023-2027.

Vivimos en una incertidumbre constante. Sucediendo con vértigo acontecimientos inesperados, por eso se dotará de más recursos a nuestra región, ya que la agricultura y la ganadería han ido parejas al desarrollo de nuestra Comunidad Autónoma.

  • Rentabilidad social a través del respeto al medio ambiente.
  • Defensa de nuestro modelo de producción.
  • Producción sostenible de alimentos.
  • Mayor seguridad alimentaria.
  • Adaptarse al cambio climático manteniendo la rentabilidad de las explotaciones agropecuarias.
  • Relevo generacional y la presencia femenina.
  • Reducción de insumos.
  • Reducción de productos fitosanitarios y fomento de la biodiversidad.
  • Bienestar animal.
  • Respeto de los derechos laborales.
  • Agricultura ecológica.
  • Fijar población en el mundo rural.
  • Eficiencia energética.

Está claro que el sector primario condiciona el medio rural generación tras generación, ya que hoy en día la agricultura, la ganadería y la industria agroalimentaria ofrecen multitud de oportunidades, fijando con su actividad población en las zonas rurales, siendo cada día más profesionalizada y suministrando alimentos de calidad diferenciada.

Más verde, más justa y más flexible.

(*) Sobre el autor

Fernando Muñoz Romero es Ingeniero Agrónomo. Actualmente trabaja por cuenta propia ejerciendo de manera libre la profesión asesorando a agricultores, ganaderos y cooperativas, compaginándolo con la actividad de docente en el ámbito de la agricultura.

Miembro de la junta directiva de la Asociación para el Desarrollo Sostenible de Valle de Alcudia. Tras la pandemia, en el año 2020 funda junto con un amigo y compañero, Agroproyecto Ingenieros Agrónomos, www.agroproyecto.com, en donde asesoran,  se prestan servicios y se realizan proyectos agronómicos. Agricultura, tecnología y experiencia. Con oficinas en Puertollano, Ciudad Real y Lucena (Córdoba)

La nueva PAC y la que se va