domingo. 26.03.2023

F. KIRICO, ARTISTA: "Quisiera montar una gran exposición biográfica de mi obra por mi 75 cumpleaños"

Con nuestro anterior personaje en Hablamos con..., Octavio Martín, casi se dilucidaba quién iba a ser nuestro próximo entrevistado, viéndole en la imagen en medio de dos esculturas de gran importancia para el Carnaval de Miguelturra y para su autor: Fernando Kirico. Arquitecto de formación, pintor, escultor, profesor, grabador, delineante, dibujante, rotulista,... Fernando López Gómez 'Kirico' (Ciudad Real, abril 1951) ha hecho y sigue haciendo mucho por el arte contemporáneo de nuestra ciudad, de nuestra región y de nuestro país, y ha tenido la gentileza de acompañarnos en un recorrido por varias de sus esculturas en Ciudad Real, para explicarnos un poco más sobre cada una de ellas, y sobre su vida y arte en la actualidad. Un personaje poliédrico, lejos de convencionalismos, amante de su ciudad y de sus paisanos, que ha vivido mucho y ha conocido a muchos artistas emblemáticos, sea como profesores: Manuel López Villaseñor, Antonio López Torres -el tío de Antonio López García-, o ya en etapas posteriores, al pintor valdepeñero Gregorio Prieto, entre muchos otros. Cuanto menos, una vida compleja como él dice, pero tremendamente rica e interesante. No se la pierdan.   

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Kirico, junto a una de sus obras más conocidas, El Penitente, de 2006, en la plaza de la Merced (Foto: Ayer&hoy)

Pregunta.- ¿Han habido artistas en tu familia?

Respuesta.- En cualquier familia hay pintores. España ha tenido siempre una cantera de pintores tremenda, de ahí que hayan surgido a lo largo de la historia tan buenos artistas. En mi caso, aparte de unas tías abuelas pintoras, en mi familia son farmacéuticos, mi padre, mi abuelo, mi hermana, mi hija, cuñadas, concuñadas, primos hermanos... El gremio de la farmacia a mí también me ha forjado vitalmente, porque ten en cuenta que en los años 50 la farmacia era también lugar de reunión, donde se conocía a mucha gente, aparte de la dispensación de medicamentos, muchos de ellos elaborados por mis familiares en aquella época. Mi padre nos mandaba encargos y recados para que nos fuéramos acostumbrando al hecho de trabajar. 

P.- Lo de Kirico entonces, ¿te viene de alguien de tu familia?

R.- Sí, de mi padre. Se da el hecho curioso de que la gente que me conoce de toda la vida me llama Kirico, pero los que trato desde hace 20 ó 25 años me dicen Fernando. Es una ambivalencia entre Fernando y Kirico que revierte en un desdoblamiento de mi personalidad y describe también un poco mi vida. Ahora me identifico más con Kirico, me siento más auténtico, realmente F. Kirico, firma que tengo registrada en la Oficina de Patentes Española y con un dominio en internet www.kirico.es. En redes sociales, los japoneses se me adelantaron y mi dirección es @kirico1, debido a que en Japón muchos apellidos empiezan por kiri.

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OBRA 1. EL PENITENTE (2006), EN BRONCE Y CON PEANA DE GRANITO

El Penitente es una escultura urbana, monumental, de estilo figurativo. La obra original, de unos 30 centímetros, data de 1985 aunque la pieza grande es de 2006. Esta obra y el Arlequín de la Suerte son coetáneas, por encargo del entonces concejal de Cultura, Rafael Romero. Es una escultura en bronce pulida a brillo, que requiere de una fundición a la arena, de ahí que todos los elementos vayan pegados al corpus central. La colocación de la propia figura en la parte delantera de la peana, de granito danés de una sola pieza, y las dobleces de la túnica simulan el movimiento de un paso de Semana Santa.    

Pero no sólo de Semana Santa trata la obra, advierte Kirico, sino de los sacrificios individuales de cada individuo. Aunque muchísima gente lo asocia a la religión, por la manifestación de Semana Santa que se da en España sobre todo, lo cierto es que la estación de penitencia se desarrolla en muchas culturas y de forma anónima. En este sentido, el artista cree que la Semana Santa ha ido perdiendo su sentido religioso, ganando terreno el laicismo e idolatría, "en general no se conoce muy bien la historia sagrada ni la religión y, sin embargo, se siente mucha devoción por una virgen o un santo".  

P.- ¿Cuál fue tu primera incursión en la escultura?

R.- Antes de irme a Madrid a estudiar Arquitectura, compatibilicé el bachillerato con la Escuela de Artes de Ciudad Real. En 1962 empecé el segundo año en el que se había trasladado el centro de la calle La Mata a la plaza de la Provincia. Mi profesor de Dibujo y Pintura era Antonio López Torres -tío de Antonio López García-. Curiosamente, ese puesto lo he ocupado yo posteriormente durante 35 años. En ese tiempo yo era aún muy niño y López Torres dedicaba más tiempo a alumnos más mayores como Mon Montoya o Ángel Rojas, pero yo ya me fijaba en la clase de modelado, me llamaban mucho la atención esculturas de compañeros y del propio director de la escuela, Jerónimo López Salazar. Otro contacto iniciático fue el taller de un escayolista en el bajo de la casa de mi tía, hacía reproducciones en escayola de toreros y me quedaba extasiado.  

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OBRA 2. LA PALABRA (1989). RELIEVE EN PIEDRA 

Su pasión escultórica se significa también en esta obra que corona un edificio de 4 plantas más ático en la calle Pedrera Baja de Ciudad Real. Un compañero arquitecto dibujó y convenció al constructor de instalar esta magnífica y original pieza de piedra. Bajo el diseño de una mujer alada o arpía, recuerda el mito clásico de las sirenas aladas en, por ejemplo, el relato de Ulises y su tripulación atados y tapados los oídos para evitar el influjo de estas arpías. "Aunque ahora está fuera de contexto, la mujer es alada porque es como la palabra, que va de boca en boca", refiere su autor.   

P.- ¿Por qué decidiste estudiar Arquitectura en Madrid?

R.- Tenía y tengo grandes dotes para el Dibujo, por lo que decidí matricularme también en Bellas Artes, cuya carrera concluí, no así Arquitectura. Fueron años muy intensos, de compatibilizar estudio y profesión, y de permitirme el lujo de dejar un trabajo para coger otro mejor remunerado. Durante los años 70 y 80 en Madrid, estuve con un arquitecto mientras seguía con mis estudios de Arquitectura; creé los anagramas del Banco Popular, construí pequeñas esculturas en bronce para regalar, rótulo de algún restaurante famoso... Pasé por un taller profesional de escultura, pero como no me daba suficiente, me dediqué a la enseñanza y, más adelante, fui delineante de proyectos de fin de carrera de antiguos compañeros de Arquitectura. Por entonces todo se rotulaba a mano, de hecho la Escuela de Arte de Ciudad Real, donde fui alumno y, más tarde, profesor, una de las especialidades era Delineación. 

Me considero una persona en periodo de formación, en una actitud continua de aprendizaje

P.- Como bien decía tu amigo José Rivero en La Tribuna en otoño de 2021, has cubierto todo el espectro de las Bellas Artes, arquitectura, pintura, escultura... con miles de formas, escalas, materias y lenguajes y que, si acaso, sólo te faltaba crear un corto o un vídeo, ¿qué opinas al respecto?  

R.-  Me considero una persona en periodo de formación. Soy tan optimista que no considero la edad que tengo o tan inconsciente que es como si estuviera en los primeros años de formación, aunque sé que estoy en los últimos. Para mí, la formación es una actitud continua de aprendizaje, y ahora en la madurez poseo una mayor capacidad conceptual, preparación y conexiones para poder asimilar mucho mejor las cosas, aunque memorísticamente me cueste más trabajo.

Tuve la oportunidad de trabajar en la televisión nacional como creador de atrezzo y decorados en platós (tuve un hermano cámara de televisión), era un momento de esplendor, se pagaba muy bien y los que se dedicaban a ello hacían también cine. Pero no llegué a hacerlo. Sí hice de figurante en 7 u 8 películas, alguna de Fernando Méndez-Leite, el presidente de la Academia de Cine español. En plena vorágine anti régimen franquista, yo era el tesorero del cine club de mi colegio mayor, y Méndez Leite colaboraba con nosotros diseñando la programación de películas, yo le pagaba su factura correspondiente, igual que hacía con Albert Boadella cuando venía a representar algún montaje teatral. 

Es una vida muy compleja, complicada, ¿rica? sí, lo que ocurre es que me exigen una coherencia que parece que no tengo por ser tan poliédrico, haber hecho tantas cosas y no haberme prodigado en galerías de arte. Quizá porque no he sabido gestionar el tiempo para poder exponer en estos centros aunque creo que he tenido muy buena suerte. 

Me exigen una coherencia que parece que no tengo por ser tan poliédrico y haber hecho tantas cosas

Estuve 18 años en Madrid, hasta que vendí mi casa y decidí volver a Ciudad Real definitivamente. En la capital no tenía más que distracciones, la movida madrileña, el cine, el teatro, todo me alejaba de la pintura aunque tengo que reconocer que fue una época muy prolífica. Colaboré en la construcción del primer Mc Donald de Europa, en Gran Vía, hicimos las 'M' en bronce; trabajé también en la remodelación del campo del Real Madrid para el Mundial de España 82, hicimos los rótulos 'Estadio Santiago Bernabéu' en letras corpóreas de 3 metros a mano, dibujado sobre chapa. La galerista Juana Mordó seleccionó alguna de mi obra pero falleció y Galdeano me la devolvió. También trabajé con Jorge Kreisler, donde conocí a Gregorio Prieto y nos hicimos amigos. En su galería Kreisler II también expuso López Villaseñor, cuya obra que ahora cuelga en el Museo Municipal, la vi realizar por el pintor en vida. La vida es la suma de muchos momentos. 

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OBRA 3. EL ARLEQUÍN DE LA SUERTE. 2006. 

Escultura en bronce ubicada en los jardines del Torreón. Creada por encargo del concejal de Cultura, Rafael Romero, para simbolizar el Carnaval de Ciudad Real. Adquirida la titularidad por el Ayuntamiento de la capital recientemente. Al igual que la del Penitente o El Pintor de la Capa, parte de una figura prismática, cónica con el fin de garantizar el apoyo, la sujeción por sí misma, una obsesión del artista, que las piezas aguanten por sí solas; además de guardar cierta geometría oculta en el interior de la pieza.

P.- Hablando de Gregorio Prieto, ¿te gustaría que el Ayuntamiento de Ciudad Real dedicara un espacio a Fernando Kirico como en el caso del pintor valdepeñero?

R.- Sí, claro, cómo no, pero creo que no tanto mío como un buen espacio de arte contemporáneo. Estoy bien representado en el Museo de la Merced con obras de distintas épocas, como el homenaje a la Puerta de Toledo en bronce de 1979; el 'Caballito-Toro' de los 80 en latón de estilo transurrealista y algún otro en el almacén, porque están muy limitados de espacio. 

P.- ¿Para cuándo una exposición en Ciudad Real, con qué estás ahora?

R.- Estoy recolocando el estudio. Me ocupó mucho la exposición Variante K21XXI en el Museo del Quijote y en esa plenitud pictórica me salieron otros encargos. La pintura para mí es mucho más emocional, para pintar necesito tranquilidad, un tiempo lineal, mientras que la escultura conlleva a mi juicio un proceso más mecánico. 

Tengo la disyuntiva de hacer una exposición mixta de pintura y escultura, además de mucho dibujo que no he expuesto, pero faltan espacios y financiación. A mí la exposición Variante K21XXI me supuso un gasto enorme, estaba formada por 70 cuadros al óleo y 14 esculturas de bronce, de un coste de mil euros cada una, a lo que se debe implementar el tiempo de creación, costes de estudio, etc. 

OBRA 3. EL PINTOR DE LA CAPA (2008). En homenaje a Alfredo Calatayud 

Escultura en bronce de 4 metros ubicada en el parque de Gasset de Ciudad Real. Transita de la abstracción hacia una figuración más realista. Para Kirico, una escultura más figurativa o naturalista como ésta "lleva tantas contradicciones en sí misma, tantas zonas caprichosas que es difícil que la inteligencia artificial la repita, como sí podría hacer en una obra minimalista". De la pieza sobresalían dos pinceles que no llegaron a durar ni 24 horas tras su inauguración, siendo objeto del vandalismo, se recuperó uno que Kirico guarda en su estudio.

Subraya el artista el interesante legado que dejó Alfredo Calatayud, "lo identifico con el bachiller Sansón Carrasco de El Quijote, luchó diez años contra un cáncer con un humor envidiable, su padre fue asesinado en la guerra civil y su madre estuvo en la cárcel, donde amamantaba a Alfredo; estudió en lo que entonces se conocía como Auxilio Social...". Todas estas desventuras van implícitas en su escultura, apunta Kirico, que considera que los mejores cuadros de Calatayud se fechan en tiempos de su enfermedad, como el cuadro realista a la Virgen del Prado, que compró Elisa Cendrero, o sus pinturas de paisajes. 

Mi sueño sería hacer una exposición biográfica y una aplicación web con mi obra en Ciudad Real

P.- ¿No te compensa entonces hacer una exposición?

R.- Mentiría si digo que no, en plena madurez personal y profesional. Sólo quiero aclarar que para mí no es ético vender en un museo, pero luego sí es cierto que los interesados van por el estudio y compran.

Mi sueño sería hacer una exposición biográfica, que no retrospectiva, quizá con motivo de mi 75 cumpleaños que espero cumplir dentro de 3 años. Y una aplicación en mi web con un catálogo de toda la obra que tengo en distintos puntos de Ciudad Real, así como poder restaurar todas las piezas.  

P.- ¿Cómo te sentiste con las críticas a la Cabalgata de Reyes, cuyas carrozas realizaste tú?

R.- Debo reconocer que fallamos por el poco tiempo que tuvimos y los pocos recursos, no por falta de calidad. Además los espacios con los que contábamos no eran suficientemente grandes para ver la carroza entera montada. 

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OBRA 4. RELIEVE DEDICADO A JOSÉ MAESTRO (1984), ALCALDE REFORMADOR DE CIUDAD REAL 1931-33

Concluimos este paseo y entrevista a Fernando Kirico con el relieve dedicado a José Maestro situado en la farola frente a la antigua Consejería de Sanidad, adquirida recientemente para futuro Museo de la Caza. Recuerda Kirico que José Maestro, protésico dental oriundo de Valladolid hizo grandes cosas por Ciudad Real, "junto al arquitecto municipal, Arias, se creó la Casa Socorro o la Casa de la Radio, la ciudad experimentó un notable progreso; además, fue fundador de la Agrupación Socialista de Ciudad Real". Lamentablemente, en plena guerra civil, fue fusilado en la plaza de toros de Valladolid. Terminado el conflicto, retiraron y destruyeron su anterior relieve -obra de Jerónimo López Salazar- hasta que en 1984, el alcalde Lorenzo Selas encargó a Kirico su recreación. "Como todo relieve, explica su autor, solo tiene un punto de vista, por lo que es preciso detenerse en el ángulo exacto en el que el relieve adquiere sus tres dimensiones". Destaca Kirico la farola que contiene el relieve, obra de hierro fundido de principios del siglo XX realizada por Mateo Gayá, gran arquitecto de la época. Dicho monumento ha recibido diversas ubicaciones, en la calle Alarcos -donde está ahora la rotonda de la pirámide- o en la plazuela del Carmen en los años 60.  
 

F. KIRICO, ARTISTA: "Quisiera montar una gran exposición biográfica de mi obra por mi...
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