domingo. 14.04.2024

Proyecto Geoparque Volcanes de Calatrava, y las fuentes y los grifos y el agua de Geovol

Fuente: proyectogeoparquevolcanesdecalatrava.es

Nota aclaratoria: el grueso de este texto comenzó a escribirse el 12 de Agosto de 2.023, tras la visita al territorio del ya Geoparque “Volcanes de Calatrava, Ciudad Real” de las evaluadoras UNESCO. La parte final de este texto se ha escrito durante la tarde del 27 de Marzo de 2.024: a partir del momento en el cual se ha conocido oficialmente que este territorio es Geoparque UNESCO. Este texto no se ha hecho público antes para no perjudicar al proceso de su candidatura Geoparque UNESCO. Lamenta el autor su longitud, pero en éste se ha de describir toda una serie de hechos y de acontecimientos que entiendo que así lo demandan.

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Pregunta de una persona al responsable de un ente:

¿Disculpe, tiene usted conocimientos sobre el agua?

Respuesta del responsable del ente:

Por supuesto, en este ente somos expertos excelentes en fuentes y en grifos…

Ésta, y sólo ésta, es la realidad del ente “Geovol”: cámbiese “agua” por procesos geológicos ígneos volcánicos y “fuentes y grifos” por el aspecto externo -el aspecto valorable desde el punto de vista geográfico- de los volcanes. No hay más.

Conózcase, además, que ésta es la realidad de Geovol no sólo en Campo de Calatrava, sino en cualquier sitio donde tienen a bien tratar de embaucar -gracias a sus capacidades mediáticas indudables- a incautos e ingenuos ávidos de creer comprender a una “Natura fácil y rápida” gracias a “tal” erudición y desenvoltura sobre “agua” y sabiendo sólo [supongo…, pues, en cuestiones de ciencias, sólo tengo capacidad para juzgar sobre los conocimientos de Geovol en Geología] de “geografía de grifos y de fuentes”.

Lo que sigue es vital para entender todo este embrollo: la génesis de los volcanes, la actividad o inactividad de los volcanes, la totalidad de posibilidades de materiales que conforman los volcanes, la edad de los volcanes, etc., SON ESTUDIADOS POR LA CIENCIA DE LA GEOLOGÍA, no por la ciencia de la Geografía. Lo que opine, escriba, narre, venda, etc. un geógrafo sobre Geología valdrá, por ejemplo, lo mismo que lo que opine, escriba, narre, venda, etc. un físico nuclear sobre la estructura gramatical del lenguaje arameo… Geovol, pues, NO HACE CIENCIA sobre volcanes, sobre la génesis de los volcanes, sobre la edad, actividad o inactividad de los volcanes, sobre la totalidad de posibilidades de materiales que conforman los volcanes, etc.: Geovol SÓLO OPINA SOBRE ESTO: Geovol no sabe Geología ni hace Ciencia en Geología: Geovol sólo puede opinar sobre Geología.

Y es por esto, tras tanta intromisión y acciones indebidas de Geovol, que debe divulgarse, AHORA SÍ, que no sólo aquí, en la provincia de Ciudad Real, se conoce esta realidad de Geovol: esta realidad está acreditada y ha sido padecida por otros, también, en otros contextos volcánicos nacionales e internacionales. Se conoce, sí, bien a Geovol [por su fanatismo e intrusismo] fuera de nuestras fronteras calatravas y manchegas y montieleñas y montañeras. Los geoparques mundiales y responsables de la UNESCO conocen bien (tienen conocimiento real, directo, escrito…) el modo de proceder de Geovol. Y no han de recaer todas sus culpas en su director actual, pues el resto de miembros y de “asociados diversos” callan y otorgan, y, al hacer esto, admiten y soportan y afirman el proceder de su “líder” actual.

Conózcase también que los miembros de Geovol se atreven, además, con otras facetas geológicas que no son las propias de sus metafóricos “grifos y fuentes”: ¡ay, esas entretenidas “cátedras ideológicas dogmáticas” comentadas o escritas en los medios para aleccionarnos vehementemente sobre aguas superficiales y subterráneas, qué soltura y qué maravilla y qué agradecidos deberíamos estar todos los vinculados con los asuntos del agua de sus frases escritas sobre supuesta hidrogeología de estos, también, supuestos conservacionistas, qué frases y disertaciones escritas y voceadas y “pancarteadas” sobre balances hídricos y sentidos de flujo hídrico y comportamientos de los medios acuíferos, qué sapiencia sobre fracturas alpinas activas [y hasta prealpinas…] normales e inversas y direccionales, qué arte más grande que tienen cuando se expresan sobre terremotos y depósitos sedimentarios -lahares, nada menos, incluidos-, sobre minería, sobre gases mantélicos y los orígenes de magmas cenozoicos calatravos y de plegamientos variscos y de relieves alpinos y…, y qué aplomo que tienen al aparentar discutir sobre Geología!

¿De verdad alguien sensato puede tomarse en serio a Geovol cuando opinan públicamente -tratando de dogmatizar- sobre medios acuíferos, sobre tectónica alpina o varisca, sobre génesis y EDAD del volcanismo calatravo reciente, sobre freatomagmatismo o hidromagmatismo, sobre modos de génesis de terremotos -microsismicidad incluida…-, sobre fallas, sobre pliegues, sobre gases mantélicos, sobre depósitos volcanosedimentarios, etc.? ¿Pero qué me diría el filólogo de lenguas muertas, experto en arameo, si yo, geólogo, tratara de corregirle dogmáticamente, públicamente, vehementemente, sobre uno u otro modo de gramática aramea?

Y, claro, ante estas circunstancias, le molestará a Geovol, sí, pero le molestará porque es cierto, que uno afirme lo siguiente: tener la posibilidad -desde hace más de treinta años- de observar los asuntos, por ejemplo, científicos volcánicos calatravos [al igual que los hidrogeológicos o los tectónicos o los mineros], desde una perspectiva de independencia profesional y técnica, desde la carencia de ideología política, tiene -Geovol- más ventajas que desventajas. Sabed, Geovol, que a mí no me adoctrina ideología alguna, que a mí no me condiciona mi trabajo profesional y científico ideología alguna, que a mí no me pastorea ideología alguna…

Es cierto que tales ventajas reconfortan y animan a uno muchísimo y dejan un “regusto” casi, casi permanente, pero éstas suelen saborearse en la intimidad y, además, son muy discretas: apenas susurros bienvenidos de disfrute. Por el contrario, las desventajas del asunto son mucho más ruidosas, estridentes, mediáticas, vergonzosas, bochornosas, y no debiera, quizás, también decir que son “maleducadas” porque en mi familia nos enseñaron que la educación, como no se puede comprar, es dudosamente exigible en los asuntos cotidianos de la vida. Aún así, lo escribo ahora: son también maleducadas…

La ciencia de verdad -estoy convencido de ello- es para que sea trabajada y disfrutada por mentes independientes, curiosas, críticas, apasionadas por su rama científica… Empero -vuelvo a estar convencido de ello-, estos expertos en “grifos y fuentes” no son independientes, y no lo son, al menos, por dos razones: a) porque se deben a ideologías que proporcionan patrones establecidos muy eficaces y utilísimos, en estos tiempos, desde el punto de vista mediático para los incautos buscadores de “Natura fácil y rápida”; y b) porque quien actúa así, en ciencia, lo que hace es tratar de utilizar egoístamente a la Ciencia.

Ahora bien, si Geovol, siendo como son expertos en “grifos y fuentes”, ha mantenido públicamente desde hace lustros que son, además, expertos en “agua” ha sido, simplemente, porque han aprovechado hábilmente un vacío que los geólogos les hemos permitido ocupar. En este sentido, ¿debería haber hecho este firmante algo por enmendar esta “ocupación”? Pues probablemente sí, como persona vinculada con los estudios geológicos del volcanismo calatravo desde hace más de treinta años. Aclaro, sin embargo, que mi posición científica [al menos durante los últimos veintitrés años] fue la de trabajar en el ámbito privado porque creo que éste es muchísimo más dinámico, flexible, productivo, emocionante, divertido, formativo, y reconfortante intelectualmente que el del ámbito Administrativo.

Por cierto -miembros de Geovol-, que lo de trabajar en el ámbito profesional privado [científico o no] fue porque así lo quise y porque así lo decidí: no me convenció ni entonces ni ahora -miembros de Geovol- eso de tener jefes ideológicos o patronazgos “señaladores de objetivos” en las universidades, en el CSIC, en… Así las cosas, era y soy independiente y, por esto, soy ajeno a Entes que bien pudieran haber hecho “algo” para corregir esta “ocupación geovoliana” de tal “nicho geológico ígneo volcánico calatravo” con mucha más facilidad y eficacia que yo: no lo hice, así que, sea, asumo mi pequeña parte de culpa.

El asunto es que el devenir de tal “ocupación geovoliana” del “nicho” ha propiciado que Geovol dinamizara desde hace lustros la cuestión de los volcanes calatravos: charlas divulgativas, actividades escolares, rutas, “noches volcánicas”, asesoramientos a Entes sobre cartelerías y musealizaciones externas e internas, publicaciones “geológicas expertas”, etc., y esto es sólo lo que, sin pretenderlo, ha llegado a mis oídos, qué seguro que han hecho “más”… Se sintieron, pues, el ente y sus miembros “griferos y fuentistas” fuertes y capaces durante esos lustros. Tan fuertes en asuntos de “agua” se sintieron que, según cuentan, y ante estas circunstancias, dicen [aunque me cuentan que esto no fue realmente cierto] que fue Geovol la primera que comenzó a interesarse en que los volcanes calatravos neógeno-cuaternarios pudieran convertirse en Geoparque de la UNESCO.

Bien, cuenten lo que les cuenten unos y otros, conózcase que “sólo” con los singularísimos volcanes calatravos neógeno-cuaternarios -al menos con las premisas oficiales vigentes de la UNESCO y de la Comisión Española- NO habría existido posibilidad alguna de que el territorio donde estas maravillas naturales geológicas se disponen hubiera sido estimado como Geoparque por parte de la UNESCO. ES ASÍ DE SENCILLO Y ES ASÍ DE CIERTO. Y es así porque hay una serie de “epígrafes normativos” o listados escritos, consultables por todos los interesados, de singularidades geológicas que son las que determinan la primera o la más simple “criba oficial” de las candidaturas a geoparques UNESCO.

Tal vez fuera por esto [lo desconozco, enfatizo, y sólo lo supongo] que la intención de Geovol precisó de la intervención de otros “actores” que sí fueran conocedores de otras “aguas”: el “agua de Almadén” y el “agua de Puertollano”. Conózcase que las “aguas almadenenses y puertollaneras”, en coalición con las “aguas calatravas recientes” eran “epígrafes” capaces de superar cribas en la candidatura para geoparques UNESCO.

Pudo ocurrir, además, quizás [lo desconozco, enfatizo de nuevo, y sólo lo vuelvo a suponer], que la magnitud de la preparación y defensa de esta candidatura ante la UNESCO abrumara a los “ocupantes geovolianos”: ¡ay, tal vez los miembros de Geovol presintieron que sus “conocimientos” sobre esas tres “aguas” ahora, en esta ocasión, no serían suficientes para defender los requisitos GEOLÓGICOS sobre “aguas” a los que obliga defender una candidatura a Geoparque UNESCO!

En lo que sigue no tengo duda: no supongo, sino que afirmo. Fuera como fuese, Geovol optó por participar conjuntamente con otros entes públicos y, por ejemplo, con este firmante, en la preparación de la candidatura para ser Geoparque UNESCO del territorio “Volcanes de Calatrava, Ciudad Real” con una condición que yo, al menos, no he sabido observar en su “dimensión real” hasta hace menos de dos años: Geovol habría de “pinchar y de cortar” preferentemente en todo el proceso, Geovol habría de dominar mediáticamente el proceso, y Geovol habría de controlar el apartado potencial de proyectos de investigación.

Quien diga que, en el año 2.019, sabía a lo que se enfrentaba al presentar y trabajar por la candidatura a Geoparque UNESCO del territorio “Volcanes de Calatrava, Ciudad Real” creo que estará mintiendo. No diré, ahora, “a toro pasado”, que esto haya sido complejo en extremo por la metodología que el acto ha demandado, pero afirmo que tal asunto sí ha sido complejo en extremo por las variables antrópicas [relaciones personales incluidas] y socioeconómicas inherentes y necesarias al proceso de solicitud.

Afirmo, otra vez, que no sólo los conocimientos sobre “agua”/“aguas” de Geovol no hubieran sido suficientes para lograr apenas nada en este proceso UNESCO, sino que, además, las capacidades empáticas personales de sus miembros no hubieran podido resolver tal “asunto complejo en extremo por las variables antrópicas y socioeconómicas inherentes y necesarias al proceso de solicitud”. Para resolver sus carencias en “agua”/”aguas”, los “ocupantes geovolianos” habrían podido comenzar a estudiar [y concluir] el grado de Ciencias Geológicas; sin embargo, para resolver sus carencias empáticas ante aquel “asunto en extremo complejo” habrían tenido que, al menos, ser personajes no fanáticamente ideologizados y dejar de ser egoístas y maleducados.

Para tratar de superar este proceso de candidatura, desde el año 2.019 se conformaron comités varios, con miembros muy diversos. Muchos de estos miembros han trabajado activamente, otros no han hecho nada de nada, y otros se han dedicado a interferir y obstaculizar con argumentos ora ocurrentes y con cierta gracia, ora esperpénticos y causantes de sentimientos de vergüenza ajena.

Hubo y hay, en este contexto organizativo previo a la evaluación UNESCO, un grupo preferente no institucional, formado por un comité científico principal [conformado por dos -para un total de cuatro- miembros de Geovol], un presidente de dicho comité científico, un director científico [el abajo firmante], y un coordinador general del proyecto, y, fuera de tal grupo, también hubo una persona encargada -entre otras muchas acciones eficaces- de “enlazar” Diputación Provincial de Ciudad Real con los anteriores, y, por último, hubo un Vicepresidente de la Diputación como responsable principal -que no último- del proceso de candidatura. Conózcase que, en realidad, estas últimas cinco personas nombradas hemos llevado desde finales del año 2.021 hasta hoy, 12 de Agosto de 2.023, el grueso de la parte no institucional del proceso. Conózcase también que ha sido un privilegio y un honor trabajar con los cuatro, y compartir con ellos - auténticos “Quijotes”- ilusiones y desilusiones.

Bien, los miembros del comité científico principal [y los miembros de sus subgrupos consecuentes] hicieron, a mi juicio, de manera variable su trabajo: que no era otro -vital, pues- que colaborar en la aportación de documentación científica y pareceres científicos para el buen fin de la redacción de un dossier de candidatura. El dossier de candidatura [anexos incluidos] era condición necesaria para que UNESCO conociera nuestro proyecto geoparque y comenzara a valorarlo, primero, en una Comisión Nacional [que emite su informe propio], después, mediante una visita de dos evaluadores de UNESCO [que emiten su informe propio], y, finalmente, para que en una Comisión de Geoparques de UNESCO se valore la candidatura sobre la base de aquel dossier, de aquel informe de la Comisión Nacional, y de aquel informe de los evaluadores UNESCO.

Huelga decir que si UNESCO establece que un geoparque es un territorio que se dinamiza socioeconómicamente gracias al geoturismo asociado a la existencia [en tal territorio] de una o más singularidades -a nivel mundial- GEOLÓGICAS, entonces, el asunto es muy sencillo: el dossier ha de tener una base geológica estricta -ya se encargó de esto el Grupo de Geología- o, si se prefiere, unos fundamentos geológicos ciertos y, por ende, obviamente defendibles. El dossier ha de incluir, por supuesto, asuntos institucionales, asuntos de patrimonio histórico tangible e intangible, asuntos vinculados con la flora y con la fauna, asuntos puramente etnográficos, etc., pero SIN LOS ARGUMENTOS GEOLÓGICOS en el dossier QUE AFIRMEN LA EXISTENCIA DE UNA O MÁS SINGULARIDADES GEOLÓGICAS A NIVEL MUNDIAL NO HAY GEOPARQUE UNESCO que valga. Así de sencillo y así de cierto, otra vez.

Justamente por esto, quien defiende el contenido geológico de tal dossier ante la Comisión Nacional es un geólogo [el director científico; por eso el Grupo de Geología revisó geológicamente la veracidad y calidad del dossier, porque debía defenderlo un geólogo], y quienes defienden el contenido geológico de tal dossier in situ, ante los evaluadores, han sido el director científico y otros excelentes colegas geólogos y paleontólogos en Almadén y en Puertollano.

Y, así, llegados a este punto del proceso, ¿dónde cree una persona sensata que queda la utilidad de los conocimientos supuestos “geovolianos” de aquel “agua”, y para qué cree una persona sensata que habrían servido en esto los conocimientos de Geovol en “grifos y fuentes”? ¿Pero qué defensa podría haber hecho Geovol en esas circunstancias? Ninguna positiva para los intereses de nuestra candidatura. Afirmo que, por descontado y visto lo que vi…, la propia Comisión Nacional, al “primer intento”, hubiera desestimado una candidatura que incluyera un dossier - ¡ay aquel “borrador dossier geovol” pretendido, por el que tanto se enfadaron…, aquellas propuestas, plenas de “divertidas curiosidades y anécdotas ¿geológicas?”! - basado en su leal saber y entender… sobre “agua, grifos, y fuentes”...

A pesar de todo, estoy convencido que en ningún momento Geovol deseó enfrentarse a geólogos patrios y/o internacionales -en uno u otro escenario de defensa de la candidatura- en un “cara a cara”. Ya intentamos, ya, y con el fin de tratar de solucionar un problema importante -no geológico- para nuestra candidatura, que confrontáramos hechos -tal y como es habitual hacer en Ciencia- en un “congreso científico” para debatir científicamente -subrayo- sus conclusiones acerca de las dataciones del volcanismo neógeno-cuaternario… No quisieron hacerlo: en prensa y medios y correos electrónicos y mensajes de WhatsApp (director de Geovol…) sí actúa vehementemente Geovol, en otros escenarios no.

Enfatizo. Conózcase que ese “problema” no es tal desde el punto de vista geológico, pues, lo que afirman los miembros de Geovol sobre la datación del volcanismo reciente calatravo es tan aberrante, tan imposible de ser cierto, y de semejante IGNORANCIA geológica (recuérdese que ellos no saben Geología…) para con la geología del Macizo Ibérico y para con los procesos ígneos volcánicos en Campo de Calatrava que, simplemente, un geólogo serio ni se lo plantea como “problema posible”.

Y aquí, con esto de las dataciones del volcanismo reciente, comienza otro asunto. En realidad, como se ha escrito, Geovol quería “pinchar y cortar” preferentemente en todo el proceso, Geovol quería que el/”su” “MAGMA” dominara mediáticamente el proceso, que prevaleciera sobre “MERCURIO” y sobre “CARBÓN”, Geovol quería controlar la cuestión investigadora potencial, y Geovol quería que todo esto ocurriera así y que este director científico colaborara, así, en la defensa geológica ante geólogos patrios y/o internacionales. Como este director científico no hizo lo que Geovol quería, pues fue y es vilipendiado.

Y es que, repito, en realidad, el asunto de las dataciones del volcanismo reciente es el parapeto -para aquellos ingenuos buscadores de “Natura fácil y rápida”…- expuesto mediáticamente por Geovol para ocultar su rabieta infantil, egoísta, “acientífica”, etc. de que, al final, “ni ha pinchado ni ha cortado” como deseaban sus miembros: no lo ha hecho, al menos, hasta el día de hoy.

Y es que, en realidad, cabe la posibilidad de que alguno de los miembros de Geovol no se crea “esa broma” [maldita broma, que ha hecho que parte de la población calatrava se preocupe y se asuste de verdad -tras ver el episodio volcánico de La Palma- innecesariamente…] de que hace 4.000 años los volcanes calatravos andaban activos, pero, les sirve para acusar a éste que escribe de ser “científicamente sesgado”, cosa que ya tiene gracia, ya… ¡Quien tiene sesgo es Geovol, caramba, cómo “bizquea”!

Conózcase que, en el año 2.021, y por parte de los responsables institucionales, me fue encargada la coordinación de las líneas de investigación científica de nuestro proyecto Geoparque. Conózcase, también, que la promoción de la investigación científica es una de las acciones más valoradas y consideradas en una candidatura por parte la UNESCO, y conózcase que ha sido valorada muy positivamente por los evaluadores UNESCO, in situ, hace apenas unos días. Bien, para lograrlo, esta dirección científica razonó en su momento una propuesta organizativa que consideraba tres líneas preferentes de investigación independientes, realizables por cada uno de los tres grupos de trabajo [sin excluir, por supuesto, las colaboraciones de unos grupos con otros]:

  1. •                  Línea de investigación referida a la geología del territorio del PGVC: asignada al “Grupo de trabajo de Geología”.
  2. •                  Línea de investigación referida a las connotaciones geológicas medioambientales del territorio del PGVC: asignada al “Grupo de trabajo de Geografía y Medio Ambiente” [Geovol y otros].
  3. •                  Línea de investigación referida a relaciones geológicas con el patrimonio histórico-artístico del territorio del PGVC: asignada al “Grupo de trabajo de Patrimonio Histórico-Cultural” [otros y Geovol].

 

En el año 2.021 se propuso a los miembros del comité científico que redactaran propuestas de líneas de investigación, lográndose un total de catorce propuestas iniciales. Una vez ocurrió esto, durante el último trimestre del año 2.022, la dirección científica mostró estas propuestas a los responsables institucionales, junto con un informe razonado en el cual valoraba las mismas -según su juicio técnico y científico-. Los responsables institucionales optaron por el patrocinio económico de cuatro proyectos de investigación.

Conózcase que, previamente a que los responsables institucionales decidieran acerca del patrocinio de unos u otros proyectos de investigación, y a pesar de haber ocurrido ya discrepancias muy severas con Geovol por la redacción del dossier de candidatura, el abajo firmante intentó que Geovol participara en uno de los proyectos propuestos por el “Grupo de trabajo de Geología”: concretamente trató que participara en uno en el cual -entre otros logros pretendidos- se habrían de obtener nuevas dataciones referidas a la edad del volcanismo neógeno-cuaternario. Este proyecto fue, después, uno de los seleccionados como patrocinable.

Conózcase que el único geólogo que quería que Geovol participara en este proyecto de geólogos no sólo de dataciones, pues era y es mucho más ambicioso para con la mejora del conocimiento sobre este volcanismo calatravo reciente, era yo. Conózcase que, además, mantuve una reunión personal con su director actual -con presencia ocasional de otro miembro de Geovol, su anterior directora- en el que le mostré información geológica confidencial [aparte de la que Geovol conoce que existe, desde hace décadas] propia e inédita que afirmaba, claro, que eso de que hace 4.000 años los volcanes calatravos andaban activos era algo técnicamente imposible. Conózcase, además, que esa reunión transcurrió en un ambiente aceptable, y conózcase también que el director de Geovol aceptó participar en el proyecto. Así quedó el asunto: hasta me facilitó, él, días después, propuestas de contactos de laboratorios de ensayos y costes de los mismos. No tenía Geovol, pues, en ese momento, más valedor -al menos entre los geólogos- que yo, y ese apoyo se sustentaba en una cierta confianza que creía tener -yo con él- por el intercambio de esporádicas y correctas conversaciones escritas y habladas ocurridas durante años previos.

Conózcase que, tal vez, en esa reunión, debí haber informado a Geovol acerca de la noticia que conocía acerca de las verdaderas razones [interesadas razones de otros entes y Entes, ajenos -supongo- a Geovol] que habían propiciado semejante aberración geológica de datación [eso de que hace 4.000 años los volcanes calatravos andaban activos…], pero no lo hice. Parece que alguien usó, que estaba “usando”, y que sigue usando a Geovol para otros fines, sin que Geovol lo supiera [o quizás sí, quizás lo sepa: esto ya da igual]. Pasado el tiempo, creo que, aunque se la hubiera narrado, nada habría cambiado

Y conózcase que, previamente a que los responsables institucionales decidieran acerca de los patrocinios de unos u otros proyectos de investigación, de manera repentina, surgieron correos electrónicos provocadores, innecesarios, falsos, falaces, vergonzosos, amenazantes, insultantes, etc., hacia el coordinador general del proyecto y hacia mi persona. Los destinatarios de estos correos electrónicos fueron muchas e importantes personas y, hasta la fecha, no han sido respondidos por mí. Sirva este texto para responderlos, ahora que ya no cabe -por ello- perjuicio alguno al proceso de evaluación UNESCO.

Es obvio que, bajo estas circunstancias, la participación de Geovol en aquel proyecto de investigación ya no estaba respaldada por la dirección científica, pues no creo en la colaboración eficaz en un ambiente personal semejante, tan pésimo. Es decir, que Geovol decidió autoexcluirse de tal propuesta de proyecto de investigación que, finalmente, sí optó como seleccionado para ser subvencionado por la Diputación. No cabe, pues, su acusación hacia mí de “sesgo”, salvo que estos miembros de Geovol esperaran que podían insultarme, calumniarme, y provocarme gratuita y públicamente sin consecuencia alguna: que no fue otra que, simplemente, decidir no trabajar en este asunto investigador con un ente semejante, pues no son personas éticamente confiables. Conózcase que nadie aguanta y soporta, al menos, en el mundo de la Geología a Geovol, que nadie desea colaborar con Geovol en el mundo de la Geología: yo lo intenté, pero “fui a por lana y salí trasquilado”. Esta es la verdad, y así fue como ocurrió.

El acto final, ocurrido hace nueve días, de estos “griferos y fuentistas” ha sido publicar en prensa (*) y divulgar en redes sociales, cuatro días antes de que los evaluadores de UNESCO hagan precisamente eso, evaluar nuestro proyecto geoparque, un texto que pretendió, básicamente, desestabilizar la candidatura y a los responsables de defenderla in situ.

Una persona conocida y conocedora de la labor ingente hecha -y bien hecha- en este proceso, ante este texto mediático desestabilizador, me escribió un mensaje que decía: pero, ¿cómo puede la prensa provincial, regional, y nacional publicar esto, y precisamente ahora, a falta de días para la visita de los evaluadores? Yo le respondí con aquello de que existe la “libertad de prensa” y la “libertad de opinión”, pero apostillé que el asunto era también una consecuencia del egoísmo/fanatismo y de la carencia de la más mínima educación de Geovol. Así ha sido todo. Sirva este texto para responder esa publicación mediática fanática del 3 de Agosto de 2.023, ahora que ya no cabe -por ello- perjuicio alguno al proceso de evaluación UNESCO.

Desconozco si el objetivo de esta publicación mediática era desestabilizar “sólo” a la Diputación y a la Junta ante este evento evaluador importantísimo para la comunidad de Castilla-La Mancha y para la provincia de Ciudad Real, si su objetivo incluía desestabilizar, además, al coordinador del proyecto y al director científico del proyecto, si su objetivo incluía también desestabilizar a los responsables de los municipios y a la población, e, incluso, si su objetivo incluía además desestabilizar a las dos evaluadoras UNESCO y al proceso real de evaluación in situ. Obviamente, las evaluadoras de UNESCO observaron esto [vía internet] en los medios de comunicación locales y regionales esos días antes del proceso de evaluación.

En mi opinión, Geovol TRIUNFÓ INICIALMENTE en todos sus supuestos objetivos previos: LO CUAL HA SIDO GRAVÍSIMO PARA EL BUEN FIN DEL PROYECTO. A título personal escribo que la decepción y la rabia y el sentimiento de vergüenza ajena que sentí al leer su texto mediático fueron intensos. Sin embargo, opté por continuar trabajando y por no responderles: no se iba a estropear todo el esfuerzo de miles de horas de trabajo de muchos y de importantes inversiones económicas públicas y privadas -hechas durante los últimos cuatro años- por estas declaraciones que, ahora y así, son contestadas en modo y en forma.

Por fortuna para el proyecto geoparque, las dos evaluadoras de la UNESCO han comprobado in situ que todo lo que exponía Geovol como “certeza” en esa nota de prensa no era cierto, sino que era falso. Esa fue, LITERALMENTE, su respuesta en la reunión de trabajo final, a la cual añadieron un reconfortante: “estad tranquilos, porque la acción de Geovol no es un riesgo para el proyecto”. Lo que no te mata, te hace más fuerte…, pues eso.

En Manzanares, 12 de Agosto de 2023

(*) - https://www.lanzadigital.com/provincia/geovol-pide-a-la-diputacion-un-giro-en-la-direccion-del-geoparque-de-los-volcanes/

Nota agregada al texto el día 27 de Marzo de 2024:

Ya hoy puedo afirmar sin riesgo para el buen fin del Proyecto, pues, que los miembros de Geovol y “allegados” a ellos han hecho todo lo que ha estado en sus manos y en sus mentes para que este territorio de “Volcanes de Calatrava, Ciudad Real” NO FUERA DECLARADO HOY COMO GEOPARQUE UNESCO: literalmente, “no han cesado de poner palos ofensivos, falaces, absurdos, e irracionales” en las “ruedas” del Proyecto. Conózcase que aquel acto tremendo del escrito del 3 de Agosto fue, después, incluso vergonzosamente y amplísimamente superado con otra acción tremenda (de la que no se debe dar detalles) por parte de Geovol…: “lo del 3 de Agosto” fue ínfimo en comparación…

Así ha sido, y por eso debe hacerse público ahora, por más que en los últimos meses y semanas y horas Geovol haya tratado, desesperadamente, de “lavar su falsa piel de cordero” y de “subirse, rabiosamente, al carro vencedor” con la publicación de artículos ad hoc de prensa de “autosugestión geovoliana” que ya ni causan sonrojo a quienes conocemos la verdad del devenir del proceso. Este Geoparque UNESCO “Volcanes de Calatrava, Ciudad Real” no es, por tanto, logro alguno de Geovol porque Geovol ha hecho todo lo que ha podido para que hoy, 27 de Marzo de 2.024, este territorio NO HUBIERA SIDO DECLARADO GEOPARQUE UNESCO.

En fin, las argucias “geovolianas”, por suerte y por el bien de este territorio provincial, no han logrado su objetivo: no siento (y en esto somos muchos los que pensamos así), en absoluto, que el plan de Geovol de arruinar el Proyecto Geoparque le haya salido mal. Tampoco lo sienten los cuarenta municipios que, desde hoy, tienen más esperanza en su desarrollo socioeconómico sostenible.

¡Enhorabuena, pues, para todos los que realmente han y hemos creído y han y hemos trabajado honesta y pacientemente en este Proyecto!

Proyecto Geoparque Volcanes de Calatrava, y las fuentes y los grifos y el agua de Geovol