Barra del Pilar

Barra del Pilar en un día festivo de 1963 (Foto cedida por familiares de Herrera Piña)

¡Oh la famosa barra de la Plaza del Pilar!

Allá por los últimos años 60 y principios de los 70, estaba situada en la acera de enfrente del Banco Central en la parte de la plaza propiamente dicha, la cual tenía unos 30 metros de largo aproximadamente y estaba pintada a trazos rojos y blancos, aunque con el uso y las inclemencias del tiempo y el apoyarse en ella, los colores ya no eran los del principio y ya lucían algo descoloridos.

Era el sitio donde la gente, y, sobre todo, la juventud quedaba a una hora determinada para juntarse y salir o tratar otros asuntos, y desde allí caminar por la calle Alarcos o General Aguilera.

Era un punto de encuentro obligado, allí se quedaba también para hacer negocios, juntarse con amigos, conocer gente, en fin, para infinidad de eventos que hacer, ya fuera por la mañana o por la tarde.

La frase “mañana en la barra del Pilar a las 7 u 8h” o a cualquier hora del día, pero allí también se quedaba. También nos juntábamos para ir al cine o a bailar con la pandilla, bien a alguna discoteca, al casino o al guateque en alguna casa de los amigos, lógicamente también para ir paseando a cualquier sitio.

También servía como de puente para ir a la moda de entonces, la frase de nuestros padres de “PONTE LA ROPA DE LOS DOMINGOS” y con esa ropa, al quedar en la barra, se veía la moda de entonces, se iba a fardar, a presumir de trajes nuevos o vestidos, zapatos o peinados -en el caso de las chicas-.

Era también el punto de encuentro del amor, sí, del amor. Allí quedaban las parejas de novios principiantes, era algo excitante, y… ¡Qué me dicen de LOS DOMINGOS POR LA MAÑANA!, sobre todo con buen tiempo, era el exponente de moda, de vida, etc.

Allí se conocieron muchos jóvenes que, con el tiempo, se harían después novios y llegando incluso a casarse muchas de ellas.

Yo iba todas las tardes a la barra sentado sobre ella, para reunirme con mi pandilla.

Se presumía de amigos, de novios, de novias, se fardaba, como entonces se decía.

Recuerdo que me gustaba que me vieran con mi chica de entonces, LOLA MI AMOR PRIMERO, todo esto sucedía allí en la barra del Pilar.

Era toda una institución, bendigo al que dio la orden de instalarla.

Por allí pasó casi todo Ciudad Real, viejos, maduros, jóvenes y adolescentes de toda idiosincrasia, educación etc. Casi todos.

Pasaron muchas cosas sobre esa barra en el Ciudad Real de aquellos años 60 y 70, pero como decía el grupo “MODULOS”, TODO TIENE SU FIN, y ese maldito fin llegó, ignoro qué pudo pasar…, quizás la remodelación de la plaza, la modernidad de la ciudad o qué sé yo, el caso es que nos privaron de nuestro icono.

La plaza ya no fue la misma, la gente queda en otra parte, “La Puerta del Parque”, en “Mapfre” o más modernamente en el “Torreón del Alcázar”.

Mi querida barra del PILAR testigo de toda una época que marcó a toda una generación y a una ciudadanía. QUE DESCANSE EN PAZ.