miércoles. 08.07.2026

La Concejalía de Bienestar Social del Ayuntamiento de La Solana, en colaboración con la Asociación Alas de Papel, ha puesto en marcha el programa 'Verano Sin Barreras', una iniciativa que nace con el objetivo de promover una inclusión real entre niños y niñas con discapacidad y el resto de menores durante el periodo estival. El proyecto se desarrolla en las instalaciones del CEIP La Moheda, donde comparte espacio con la escuela de verano de Nuevo Ritmo, favoreciendo la realización de actividades conjuntas.

La concejala de Bienestar Social, Toñi Ramos, ha destacado que esta iniciativa responde a una propuesta impulsada por la Asociación Alas de Papel y respaldada por el Ayuntamiento. "Este proyecto nace con la finalidad de llevar a cabo una escuela de verano en un mismo ambiente para niños y niñas con discapacidad y sin ella, atendiendo a las necesidades de cada uno y favoreciendo la convivencia", explicó a la prensa local.

Ramos subrayó que el propósito va mucho más allá de ofrecer una alternativa de ocio durante el verano. "La finalidad de todo esto es la inclusividad real, es decir, que niños y niñas con discapacidad o sin ella compartan un mismo espacio y unas mismas actividades, creando además una concienciación desde edades tempranas", afirmó. La edil mostró su satisfacción por la acogida del programa durante su primer año y aseguró que "las familias están contentas y los niños, aún más, que es lo verdaderamente importante". Asimismo, expresó el deseo de que el proyecto tenga continuidad en futuras ediciones y pueda seguir creciendo.

Desde el equipo técnico, la terapeuta ocupacional Laura Rodríguez reconoció que el inicio estuvo marcado por la incertidumbre, aunque la adaptación fue mucho más sencilla de lo esperado gracias a la colaboración entre ambas escuelas de verano. "Nuevo Ritmo nos dio total libertad para participar en las actividades y hemos ido adaptándolas a las necesidades de nuestros chicos", señaló. Rodríguez explicó que, además de contar con momentos de trabajo específico, los participantes toman parte en la mayoría de las actividades comunes del campamento. "Han participado en talleres, juegos, fiestas y actividades temáticas, y la verdad es que los chicos están súper contentos. En los recreos también conviven todos juntos y los demás niños se han adaptado muy bien a sus necesidades", destacó.

Por su parte, Ángela Navarro, especialista en necesidades educativas especiales, puso el acento en los beneficios que esta convivencia genera tanto para los menores con discapacidad como para el resto de participantes. "La experiencia está siendo muy buena porque favorece el desarrollo de sus habilidades sociales, la comunicación y la confianza en sí mismos, mientras que en los demás niños fomenta la empatía", aseguró.

Actualmente, el programa atiende a cinco menores con diferentes discapacidades y trastornos, adaptando las actividades a los distintos ritmos de aprendizaje. Navarro también valoró muy positivamente las instalaciones y el ambiente generado entre ambos grupos. "Los niños de Nuevo Ritmo responden muy bien, son muy empáticos y se interesan mucho por los discapacitados. Es otra forma de aprender conviviendo”, concluyó.

La Solana impulsa la inclusividad real con el programa 'Verano Sin Barreras'