El fuego en áreas de campo cercanas al casco urbano de La Solana vuelve a encender las alarmas en estos primeros calores de final de primavera. Apenas veinticuatro horas han separado dos intervenciones destacadas, aunque fue el incendio declarado en un rastrojo junto a la carretera de Valdepeñas el que evidenció el riesgo que entrañan este tipo de sucesos.
Este miércoles, poco antes de la una del mediodía, a la altura del kilómetro 38 de la CM-3109, a la salida del municipio, las llamas se propagaron en una zona de rastrojo y la intensa humareda redujo considerablemente la visibilidad, hasta el punto de obligar a cortar la circulación durante unos quince minutos. Agentes de la Policía Local y de la Guardia Civil actuaron en un primer momento para garantizar la seguridad del tráfico mientras una dotación de bomberos acudía para completar la extinción. Afortunadamente, el incidente se saldó sin daños personales ni materiales, aunque volvió a poner sobre la mesa la vulnerabilidad del entorno agrícola ante cualquier foco de incendio.
La segunda actuación tuvo lugar el jueves, sobre las 2 de la tarde, en una vivienda de la calle Padre Mariana. El fuego se originó en una habitación de la segunda planta tras una avería en la caldera que acabó prendiendo unas cajas de cartón. La rápida reacción del propietario y de varios vecinos resultó decisiva para sofocar las llamas antes de que el incendio adquiriera mayores dimensiones. Posteriormente, la Policía Local aseguró la zona hasta la llegada de los bomberos, que realizaron labores de enfriamiento y ventilación. Algunas de las personas que participaron en la primera intervención tuvieron que ser atendidas por inhalación de humo, aunque sin consecuencias importantes.
A raíz de estos sucesos, el Ayuntamiento de La Solana ha lanzado un llamamiento a la responsabilidad ciudadana. Con la llegada del calor y el aumento del riesgo de incendios, pide extremar las precauciones y evitar cualquier conducta negligente. La prevención, recuerdan desde el Consistorio, sigue siendo la mejor herramienta para proteger los campos, el patrimonio natural y, sobre todo, la seguridad de las personas.
