La Aemet instala un radar meteorológico de tecnología dual en la base de Almagro
El secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán, ha presidido este miércoles la inauguración del nuevo radar meteorológico instalado en la Base Coronel Sánchez Bilbao, en Almagro. Con una inversión de alrededor de tres millones, esta infraestructura facilitará la vigilancia de fenómenos atmosféricos adversos, especialmente aquellos asociados a tormentas. Dará cobertura a una amplia zona del sureste y del centro de la península y complementará la información que proporcionan los radares ya existentes.
La puesta en marcha de este radar no supone una acción aislada, sino que se engloba en un ambicioso proyecto de actualización y renovación de la red de radares de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) que comenzó en 2021 como uno de los ejes estratégicos del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR). También se instalarán otros dos nuevos equipos: uno en la península y otro en Canarias. El nuevo radar de Almagro ya cuenta con polarización dual, una tecnología que permite distinguir el tipo de precipitación -nieve, lluvia, granizo, llovizna, etc.
El proyecto, que contempla también la renovación de la primera generación de estaciones meteorológicas automáticas de AEMET, estará concluido en agosto de 2026 y la inversión es de aproximadamente 80 millones.
En la inauguración, el secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán, ha explicado que "en el contexto actual de incremento de los fenómenos adversos, los sistemas de alerta temprana adquieren un papel esencial en la prevención y mitigación de desastres". "Tener un servicio meteorológico público, como lo es AEMET, robusto y preparado para abordar los retos del cambio climático, es esencial para cualquier país, porque las expectativas de excelencia al respecto son más elevadas que nunca", ha señalado.
Por su parte, María José Rallo, presidenta de AEMET, ha dedicado unas palabras al equipo de profesionales que ha hecho posible este primer e importante hito, destacando el "esfuerzo y dedicación" con el que han trabajado para que el nuevo radar de Almagro sea "la punta de lanza de un ambicioso proyecto que dotará a los radares de las más modernas tecnologías, permitiendo que AEMET sea un eslabón todavía más confiable en la toma de decisiones ante la ocurrencia de fenómenos meteorológicos extremos".
La Diputación celebra que este radar se instale en la base de Almagro
Mientras tanto, la Diputación de Ciudad Real ha celebrado que el primer radar meteorológico de tecnología dual que entra en funcionamiento en España se haya instalado en la base Coronel Sánchez-Bilbao de Almagro, una ubicación que ha permitido resolver la histórica zona de sombra que afectaba a amplias áreas del centro-sur peninsular, incluyendo parte de la provincia. Se aumenta así la capacidad de detección y predicción meteorológica en una provincia eminentemente agrícola y ganadera, como ha subrayado el vicepresidente cuarto de la institución provincial, Adrián Fernández Herguido.
Al acto de inauguración han asistido también, además de Fernández, la portavoz del equipo de Gobierno de la Diputación, Rocío Zarco, el secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán; la presidenta de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), María José Rallo; el subdelegado del Gobierno en Ciudad Real, David Broceño; el teniente coronel jefe de la base, Ángel Bobis, y el teniente coronel Jorge Aguado, entre otras autoridades civiles y militares.
Tanto Zarco como Fernández han mostrado su satisfacción porque la provincia de Ciudad Real haya sido elegida para albergar esta infraestructura clave en la modernización del sistema meteorológico nacional que pone a España a la cabeza de Europa y del mundo, según se ha resaltado desde la AEMET.
La puesta en marcha de este radar ha supuesto un salto tecnológico sin precedentes, al tratarse del primer modelo de doble polarización operativo en nuestro país. Esta tecnología pionera ha sido diseñada para mejorar significativamente la detección, clasificación y seguimiento de los diferentes tipos de precipitación, ya sea lluvia, granizo o nieve, gracias a su capacidad para analizar el tamaño y forma de las partículas mediante ondas electromagnéticas emitidas en horizontal y vertical.
Con un radio de alcance de hasta 240 kilómetros, el radar ha quedado integrado en la red nacional gestionada por AEMET, que está siendo modernizada con fondos europeos a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, en el marco de la estrategia Next Generation.
La ubicación del radar ha sido seleccionada tras una evaluación técnica de más de una veintena de posibles emplazamientos, con el objetivo de cubrir la zona ciega que no alcanzaban los radares de Madrid, Cáceres y Sevilla. Y el proceso se ha desarrollado durante más de tres años.
Desde la Diputación se ha incidido en la importancia de este avance tanto para la mejora de las predicciones meteorológicas en tiempo real o con un margen de dos horas, como para una toma de decisiones más ágil y fundamentada en episodios de fenómenos adversos, algo especialmente relevante en un contexto climático cambiante que obliga a reforzar los sistemas de alerta temprana y protección del territorio.