El Cerco de Buitrones hace referencia a un recinto cercado con un muro, en el término de Almadenejos, en el que se alojan restos de hornos de aludeles para la extracción de mercurio de su mena, el cinabrio.
A finales del siglo XVII, con la constatación del agotamiento de las minas de mercurio de Almadén, se inició la búsqueda de nuevos filones en lugares próximos. Así, el 11 de mayo de 1699 se localizó la mina de Almadenejos, que sería conocida como “Vieja Concepción”. A su alrededor, en un pequeño cerro, se fue formando un núcleo de chozas para los mineros, que poco a poco se consolidó con la construcción de almacenes, casas y otros habitáculos relacionados con las labores mineras.
En el siglo XVIII se llevó a cabo la construcción de los principales edificios de Almadenejos, estrechamente vinculados al descubrimiento y explotación de varios yacimientos mineros.
Debido a un incendio en la Mina de Almadén, los operarios fueron destinados a amurallar Almadenejos entre los años 1756 y 1759 con el fin de mantenerlos ocupados. Asociado a este encintado minero se localiza el Cerco de Buitrones, lugar donde se transformaba el mineral de cinabrio, se envasaba y preparaba para su traslado a Sevilla. Las explotaciones históricas se abandonaron a mediados del siglo XIX.
El entorno del Cerco de Buitrones es fundamentalmente urbano ya que a escasos veinte metros al sur del cerco se localizan casas del núcleo. Se construyó a mediados del siglo XVIII, cerca del baritel de la mina Vieja Concepción. En 1850, el Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar de Pascual Madoz nos afirmaba que se encontraban en funcionamiento los pares de hornos.
El cerco tiene una planta cuadrangular, delimitada por una muralla que contiene una serie de elementos relacionados con la transformación del mercurio extraído en las cercanas minas. El muro está construido con mampostería de piedra y argamasa, aunque se emplea el ladrillo en diversos elementos como lienzos, vértices, mechinales y en la cubierta superior original, rematada con un tejadillo a dos aguas sobre una cornisa de dos hiladas. Entre este tejadillo y la mampostería de base se aprecia una franja de tapial. La muralla contaba con siete puertas.
En el interior del recinto, el espacio central está ocupado por seis pares de hornos o baterías de aludeles para la transformación del cinabrio, así como dos almacenes, uno junto a la puerta oeste y otro adosado al flanco sur de la muralla. Los hornos van siempre juntos dos a dos, sirviéndose de abrigo uno a otro. Son hornos de cuba de sección circular.
En el Cerco de Buitrones, cinco de los antiguos hornos conservan la cámara de combustión, camareta y rampas sin los característicos aludeles. En otro destaca la cámara de combustión que conserva los alzados pero no la parrilla ni la cubierta, no obstante, es la que refleja mejor el método de construcción de estas estructuras. Otro sólo presenta el hueco de preparación del par de hornos que, al parecer, no llegaron a construirse y un último tiene una zona rehundida de sección elipsoidal reforzada con un muro de mampostería al norte de las camaretas.
El almacén de mercurio se encuentra situado al oeste del recinto. Presenta una estructura de planta rectangular, dos alturas y cubierta a dos aguas que prácticamente se encuentra desaparecida.
El 21 de octubre de 2016 fue declarado Bien de Interés Patrimonial, con la categoría de Construcción de Interés Patrimonial y, en 2023, fue declarado Bien de Interés Cultural (BIC) de carácter inmaterial.
FUENTES:
https://es.wikipedia.org/wiki/Cerco_de_Buitrones
https://cultura.castillalamancha.es/patrimonio/catalogo-patrimonio-cultural/cerco-de-buitrones
https://www.monumentalnet.org/monumento.php?r=CR-CAS-030&seo=cerco-de-buitrones-o-muralla-de-almadenejos
