PERSONAJES Y LUGARES: las terreras de Tomelloso

Durante el siglo XIX y principios del XX, las terreras eran mujeres y niñas encargadas de extraer a la superficie el escombro y la tierra que los "picadores" acumulaban al excavar las más de 2000 cuevas-bodega de Tomelloso.

Las terreras de Tomelloso representan uno de los capítulos más singulares y duros de la historia del trabajo femenino y de la arquitectura popular en España. Su labor invisible hizo posible la creación del inmenso subsuelo excavado de la localidad, clave para la industria vitivinícola manchega. A continuación se detalla su origen, la dureza de su oficio y la revolución de su vestimenta.

El trabajo de las terreras exigía una resistencia física monumental a través de las siguientes funciones: el arrastre y carga (llenando grandes capazos o espuertas de esparto con la tierra y cascotes generados por los picadores), la tracción manual (transportando las espuertas hasta las "lumbreras"  -rejillas de ventilación - y las subían al exterior mediante un sistema de poleas y cuerdas; y toneladas de peso (se estima que cada terrera llegaba a cargar y mover miles de espuertas de hasta 40 kilos de peso cada una a lo largo de la excavación de una sola cueva).

La historia de las terreras tomelloseras está ligada a un hito de emancipación funcional: fueron las primeras mujeres de España en vestir pantalones de forma colectiva y normalizada, documentado ya por revistas como Blanco y Negro en 1896. Las terreras trabajaban subidas en plataformas elevadas o escaleras por encima del nivel de los picadores, para evitar accidentes con las faldas y evitar que los hombres situados abajo pudieran ver su ropa interior, optaron por confeccionar y utilizar pantalones largos.  

Durante décadas, su sacrificio careció de visibilidad formal. En años recientes se han desarrollado iniciativas para rescatar su legado, incluyendo el documental “Son terreras” y un galardón anual otorgado por el Ayuntamiento de Tomelloso en el Día de la Mujer (8 de marzo), cuyo objetivo es homenajear y visibilizar los valores de esfuerzo, dignidad y valentía de las mujeres locales, para premiar a mujeres locales en profesiones tradicionalmente masculinizadas.

Picaores y terreras de Tomelloso. Foto de Alicia Olmedo

Además, un monumento en honor a las terreras se encuentra ubicado en pleno centro neurálgico de la localidad, presidiendo la remodelada y peatonal Plaza de España de Tomelloso. Fue inaugurado en el año 2019 como parte de un proyecto de transformación urbanística para recuperar la memoria histórica del municipio. La escultura destaca por plasmar con fidelidad histórica las condiciones de trabajo de estas mujeres.

En la actualidad, en las aceras de esta misma plaza y de las calles circundantes se pueden observar las lumbreras originales. Estas rejillas de ventilación e iluminación conectan directamente la superficie con las oquedades del subsuelo, sirviendo como el recordatorio físico exacto del lugar por donde las terreras subían la tierra utilizando cuerdas y poleas.

En el reportaje realizado por el Consejo Regulador DO La Mancha -diciembre de 2025- se muestra la imagen de la terrera tomellosera Faustina Morcillo, nacida en 1931, dejando el recuerdo de su trabajo intenso como terrera junto a su marido picador, Bruno Buitrago.

FUENTES:

TORRES GRUESO, Juan (1965). Los felices años 20. En Voz de Tomelloso, Año I, número 13, página 3. 

Díaz Navarro, J. M. (2024). Las cuevas: Memoria de un patrimonio singular de Tomelloso. Editorial DC 39 Bambalinas PC.

López Navarro, S. (2000). Tomelloso y sus cuevas. Posada de los Portales. Ayuntamiento de Tomelloso.

https://lamanchawines.com/terreras-de-tomelloso-vanguardia-del-feminismo-manchego/