La Casa de la Encomienda se encuentra situada en la Plaza de la Iglesia de Socuéllamos, y es el edificio que la Orden de Santiago y sus comendadores tenían en la villa. El edificio, cuya construcción data del año 1440, debe su importancia no solo a su arquitectura, sino a los habitantes que la ocuparon y la impronta que dejaron en ella y la historia de la localidad.
El origen inmediato de la Casa fue debido a tres hechos fundamentales:
a) La concesión de privilegios repobladores a la Encomienda, lo cual alentó a don Gómez Mexia para construir una bodega, cueva y aposentos en Socuéllamos, donde recoger los diezmos y tributos correspondientes.
b) La Guerra de Sucesión de Castilla, que provocó la destrucción del Castillo o Torre de Vejezate en el año 1475 y el posterior abandono del mismo, pasando la residencia y cabeza del término a la villa de Socuéllamos.
c) En el año 1468 se produjo la primera revuelta popular de Socuéllamos provocada por el acuchillamiento de varios vecinos entre sí. Los jueces de la Orden de Santiago tuvieron que llegar a poner orden en la situación e impusieron penas por valor de 2.000 maravedíes. Aunque en principio con ese dinero se quería reconstruir la Torre de Vejezate, don Lorenzo Mexia, entonces Comendador, decidió gastarlos en reparar y agrandar la Casa de Socuéllamos, en la que viviría desde entonces.
Muchos fueron los nombres ilustres que pasaron por esta casa, como los Mexia y los Mendoza, miembros de la familia de los Condes de Tendilla o los Marqueses de Mondéjar.
Destaca la figura de don Antonio de Mendoza, comendador de Socuéllamos y virrey de México y Perú, a quien se atribuye la más importante reforma de la casa en 1524. Introdujo las ideas renacentistas heredadas de su padre, el anterior comendador Don Íñigo. Una prueba de ello es la escalera al final del corredor y los pilares y capiteles con volutas jónicas.
El marqués de Aguilar y los propietarios últimos, antes de ser adquirido el edificio por el Ayuntamiento de Socuéllamos (año 2019), completaron las reformas de la casa construyendo nuevas escaleras y nuevas dependencias.
Entre las personalidades que se alojaron en sus aposentos para huéspedes, se encuentra Santa Teresa de Jesús.
El origen de la construcción mostraba unas dimensiones donde la estrechez, producida quizás por el temprano origen de la construcción, cuando no se necesitaba mayor espacio; o por motivos defensivos. Con el tiempo las nuevas necesidades de los comendadores obligaron definitivamente a la ampliación obligando ésta a comprar casas de particulares ya adosadas.
La construcción del arco de sillares que hoy la encuadra se realizaría en primera década del siglo XVI y a partir de 1524, el citado Don Antonio de Mendoza realizaría una reforma más profunda y en el frontal de la puerta principal situó un escudo de las armas de Mendoza con la Cruz de Santiago, indicativa de la condición de caballero de su titular.
La gran casa solariega actualmente agrupa unidades agrícolas y viviendas alrededor de un enorme patio. Las áreas principales tienen dos pisos organizados de manera coherente: dejando las piezas de servicio en la planta baja y las residenciales en el segundo piso frente a la plaza pública, cinco habitaciones que actualmente se conservan.
ESCUDERO BUENDÍA, Francisco Javier: “El Palacio de la Casa Encomienda Del Virrey de Mendoza en Socuéllamos”. AACHE, Tierra de Castilla La Mancha. 2013.
https://socuellamos.es/casa-de-la-encomienda
https://socuellamosturismo.com/casa-de-la-encomienda-o-de-los-mendoza/
https://www.manchanorte.org/municipios/conoce-socu%C3%A9llamos/monumentos-y-lugares-de-inter%C3%A9s-de-socu%C3%A9llamos/casa-de-los-mendoza-o-casa-de-la-encomienda
