Más de 2.100 consultas suspendidas en las cuatro jornadas de huelga de médicos
En los cuatro días de huelga de médicos, se han suspendido 2.180 consultas, se han dejado de realizar 248 pruebas, 8 quirófanos han dejado de funcionar, 88 pacientes sin operación... Estas son las cifras que arrojan los cuatro días de paro de los profesionales de la Medicina en el Hospital General Universitario de Ciudad Real, " son las cifras que a nosotros nos importa, lo pasamos mal, porque somos vocacionales", ha manifestado Rosa Sarabia, del Sindicato Médico de CLM. De momento, ha añadido, no hay ningún tipo de acercamiento ni con la Consejería ni con el Ministerio de Sanidad.
Por su parte, Óscar Quintana, del CESM de Castilla-La Mancha, ha destacado los miles de médicos y residentes que han seguido la convocatoria de huelga nacional y autonómica.
Ha recordado que otros colectivos profesionales tienen estatuto propio como pilotos de avión, maquinistas de AVE, "la ministra tiene nuestro modelo de estatuto propio para facultativos y médicos que son unas 50 páginas; tendemos la mano a nivel nacional para que negocien". A nivel autonómico, el CESM confía en poder celebrar un encuentro con el Sescam la próxima semana tras un primer contacto entre el director general de RR. HH. del Sescam y el secretario general del CESM con el fin de reactivar la carrera profesional.
A este respecto, Quintana ha aclarado que la huelga no sólo es por unas condiciones laborales dignas y competitivas para los médicos y residentes, sino por una sanidad pública de calidad, "en la que haya suficiente tiempo para explorar, diagnosticar y tratar a nuestros pacientes; no puede ser que los compañeros de Atención Primaria vean cada día a 50 o 60 pacientes, en una ciudad donde estaban planificados cinco centros de salud y sólo tenemos tres con cupos de 1.800 pacientes".
En declaraciones a los medios de comunicación, Laura Calatayud, anestesióloga, ha expuesto un duro testimonio de su día a día: "Llevo 34 años en anestesia, he hecho muchísimas guardias, y me acuso de haber normalizado este sistema de trabajo, un sistema de trabajo perverso que se ha convertido en una forma de vida que no quiere para nadie, porque te das cuenta que va mermando tu salud y ya no es eso, sino la seguridad del paciente, he tenido guardias en las que no he podido dormir nada, por un politrauma o una cesárea urgente..., te tienes que poner las pilas, pero estás cansado y puedes errar, algo que debemos evitar a toda costa".
El testimonio de Laura es un mensaje para el Ministerio, para otros médicos y para los pacientes, "porque está en juego su seguridad".
En este sentido, ha defendido el cambio del sistema y de las condiciones de trabajo pero no por parte de otros profesionales sanitarios sino por los médicos, "somos diferentes, hacemos un trabajo diferente y ellos no tienen que negociar nuestras condiciones de trabajo". "El hospital se mantiene por los médicos. Somos los que diagnosticamos y somos los que tratamos".
Ha hecho un llamamiento a la población, pacientes potenciales que deben poner el grito en el cielo por la situación médica, "la sanidad pública siempre soluciona pero no se dan cuenta de lo que hay detrás, que protesten por su salud".