Los farmacéuticos presentan a Valverde el programa Pharmakon para pacientes crónicos en el medio rural

El Colegio Oficial de Farmacéuticos de Ciudad Real ha presentado al presidente de la Diputación Provincial, Miguel Ángel Valverde, el Programa Pharmakon, una iniciativa centrada en la implantación de Sistemas Personalizados de Dosificación (SPD) en municipios rurales de la provincia, con el objetivo de mejorar la salud de pacientes crónicos y dependientes, al tiempo que se fortalece el papel social de las farmacias. En la reunión han participado la presidenta del Colegio, Marta Arteta Jiménez, la vocal de Farmacia Rural, Eva Labrado Bermúdez y el secretario de la entidad, José Manuel Sánchez Valdivia, quienes expusieron los objetivos de un programa que apuesta por la implantación de Sistemas Personalizados de Dosificación (SPD) en localidades especialmente afectadas por la despoblación.

El proyecto está orientado principalmente a personas mayores, pacientes crónicos y usuarios que toman varios medicamentos de forma simultánea y que, por distintas circunstancias, encuentran dificultades para seguir correctamente sus tratamientos. Según han explicado los representantes colegiales a Valverde, los problemas de adherencia terapéutica siguen siendo una de las principales causas de complicaciones de salud evitables, ya que pueden reducir la eficacia de los medicamentos y aumentar el riesgo de ingresos hospitalarios o pérdida de autonomía.

Los SPD permiten organizar la medicación de forma individualizada según las pautas prescritas por los profesionales sanitarios. Sin embargo, los responsables farmacéuticos han detallado, durante la reunión, que el servicio va mucho más allá de preparar la medicación. Según ha explicado Marta Arteta, también facilita un seguimiento continuado del paciente, ayuda a detectar posibles interacciones o duplicidades en los tratamientos y mejora la coordinación con médicos y personal de enfermería cuando es necesario intervenir. Es una herramienta que permite realizar un seguimiento más cercano del paciente, detectar posibles duplicidades o interacciones entre medicamentos, identificar problemas de adherencia y coordinarse con médicos y personal de enfermería cuando sea necesario.

Un proyecto especialmente orientado al medio rural

La iniciativa ha sido diseñada teniendo en cuenta la realidad demográfica de la provincia de Ciudad Real. De los más de 100 municipios existentes, 74 se encuentran catalogados como zonas de intensa o extrema ruralidad, con densidades de población inferiores a 12 habitantes por kilómetro cuadrado. Además, en 51 de estas localidades existe una única farmacia, que en muchos casos constituye el principal punto de referencia sanitaria para la población. A ello se suma que cerca de una quinta parte de estas oficinas de farmacia están consideradas de viabilidad económica comprometida, una circunstancia que refuerza la necesidad de impulsar medidas que contribuyan a garantizar su sostenibilidad y permanencia.

Durante el encuentro, Miguel Ángel Valverde ha mostrado gran interés por un proyecto que persigue un doble objetivo, por una parte, mejorar los resultados en salud de los pacientes y, por otro lado, generar un impacto social positivo en los municipales rurales. Arteta ha explicado que la farmacia comunitaria es, en muchas ocasiones, el profesional sanitario más cercano y estable para los vecinos. El farmacéutico conoce la realidad de las personas, mantiene una relación de confianza con pacientes y cuidadores y desempeña una función esencial en localidades donde gran parte de la población es de edad avanzada.

El programa está especialmente orientado a personas que viven solas, presentan deterioro cognitivo o tienen dificultades para organizar adecuadamente su medicación. En muchos casos, además, sus familiares residen fuera de estas localidades, lo que incrementa la necesidad de apoyo profesional y seguimiento continuado.

Solicitud de colaboración institucional

Para hacer posible la implantación del proyecto, el Colegio de Farmacéuticos ha solicitado la colaboración de la Diputación Provincial para sufragar los costes materiales necesarios para la elaboración de los SPD, entre ellos los dispositivos de acondicionamiento, material de protección y otros elementos exigidos por la normativa vigente en Castilla-La Mancha. Los farmacéuticos participantes asumirán el trabajo profesional asociado al servicio, mientras que el Colegio se encargaría de la formación específica de los profesionales, la coordinación del proyecto y la puesta en marcha de la infraestructura necesaria.

Los responsables del Colegio de Farmacéuticos han mostrado su satisfacción, después del encuentro, por la buena acogida recibida por parte del presidente de la Diputación, que ya conocía previamente la propuesta. Un proyecto que, en principio, afectaría a más de 50 localidades rurales de la provincia de Ciudad Real y que puede generar una repercusión significativa tanto desde el punto de vista sanitario, como social.