PERSONAJES Y LUGARES: Aldea de Ciruela de Ciudad Real

La Aldea de Ciruela es, en la actualidad, un lugar que rememora un espacio histórico cuyo origen poblacional hay que localizarlo en el siglo XII. Aunque hoy sólo quedan ruinas, a unos once kilómetros de Ciudad Real, este enclave situado sobre una pequeña altura dominando el Valle del Río Jabalón comenzó a ser poblada en el año 1156.

En este año tenemos constancia de su donación, para ser poblado el lugar, al caballero toledano Armildo Meléndez, especificando su situación entre los lugares de Calatrava y Caracuel. En sus orígenes, el lugar dependió de la antigua Alarcos; luego pertenecería a Villa Real, para concluir posteriormente dependiente de Ciudad Real.

En este lugar había una fortaleza que fue tomada por los cristianos a su paso hacia las Navas de Tolosa (1212). El Rey Alfonso VIII lo concedió a “los ricos hombres de Castilla” Don Gonzalo García de Fuente Armejil (Soria) y a Don Gutiérrez Gutiérrez de Acebes del Paramo (León). La fortificación de Ciruela se ubicaba sobre un pequeño domo volcánico, de unos 12 metros de altura, de paredes prácticamente verticales. Este domo, que pasa por ser uno de los edificios volcánicos más característicos del Campo de Calatrava, servía como base para la fortificación, ya desaparecida, y de la que actualmente sólo se aprecian parte de los cimientos.

Tan sólo unos años después, en el verano de 1233, los caballeros anteriores otorgaron escritura de venta de "todo el castillo  nombrado Cihuruela, el vecindado con el castillo de Alarcos, con todo sesmo de sus tierras, y su aldea despoblada y poblada" al Arzobispado de Toledo, a cuya cabeza estaba Don Rodrigo Jiménez de Rada. En la donación se detallaban los privilegios sobre la Aldea de Ciruela (“Zuheruela”) con los molinos que había junto a Alarcos y “el  Castillo de Ciruela con veinte yugadas en la dicha aldea de Alarcos”.

Posteriormente, el Arzobispado hizo trasladar estas escrituras de venta a Julián Martínez, vecino de Villa Real en nombre de su Concejo.

Ya en 1780 el lugar se llamaba Ciheruela, siendo su población siempre escasa, sin exceder en ningún momento de veinte vecinos. Del castillo ya se dice que está en ruina. De la descripción del lugar se dice que “a menos de un cuarto de legua pasa el río Jabalón, el cual baña la Dehesa Boyal, que aunque pequeña producía muy buenos pastos”.

En la iglesia que había en el lugar se encontraba una pila bautismal, y al sitio también habían pertenecido las casas de labor de La Puebla y Cantagallos, y el sitio conocido por Santa Leocadia. La parroquia llegó a producir la cantidad de 6.000 a 7.000 reales por un quinquenio, con inclusión de diezmos menores y primicias.

De 1822 se sabe que el nombre del “Cura Propio” de la parroquia era Don Vicente Calderón.

La iglesia estaba bajo la advocación de Santa Marina perteneciendo al Arciprestazgo de Ciudad Real, anejo al Prior de San Lorenzo del Escorial. En el arreglo parroquial del año 1904 de la ya actual Diócesis de Ciudad Real, se suprimió la parroquia rural de Santa Marina de Ciruela, agregándose a la de Miguelturra. A partir de ese año se celebraba misa solo los días de precepto para los labradores, hasta el año 1931, en que se dejó de celebrar.

La puerta de la iglesia de Santa Marina era una portada gótica con un arco ligeramente apuntado, de sencilla factura. El día 3 de mayo tenía lugar una popular romería a la que asistían un gran número de vecinos de Ciudad Real, Miguelturra y otros pueblos próximos. La iglesia se fue deteriorando y su sillería y arco de acceso fue trasladado y utilizado, en 1975, para la entrada de la sacristía de la Iglesia Parroquial de Miguelturra.

A finales del siglo XIX contaba esta aldea con 39 edificios (con trece casas de labor) y 81 vecinos, y comprendía 3.400 a 4.000 fanegas de tierra, “en la que se empleaban cuarenta y cinco pares de mulas”. En esta época el lugar ya era de propiedad privada, siendo sus propietarios el Marqués de Treviño y vecinos de Miguelturra y Ciudad Real.

El 30 de agosto de 2011 se constituyó en la aldea la “Asociación de Vecinos Ciruela”, que es la encargada de organizar varios actos a lo largo del año para mantener la memoria histórica del lugar. Precisamente, esta asociación ha organizado para el 8 de noviembre en el Museo López Villaseñor de Ciudad Real un programa de dos jornadas para conocer la riqueza histórica y patrimonial de este enclave. Para saber más, pinche aquí

FUENTE:

https://aldeadeciruela.es.tl/-Historia.htm

https://www.miciudadreal.es/2020/10/19/los-secretos-del-castillo-de-ciruela-el-mas-cercano-a-ciudad-real/

https://www.ciudad-real.es/turismo/laciruela.php